martes, noviembre 10, 2009

"CHARLA SOBRE SEXO CON MENGANA Y OTRAS CUESTIONES"


(*Nota 1: Favor, familiares, allegados, menores, personas con marcapasos o sensibles, que todavía guardais una buena imagen de mi persona, ruego abstenerse de la lectura del post y esperar
hasta la próxima semana en la que publico un breve ensayo sobre la diversidad vegetal de la estepa rusa)


(*Nota 2: Nótese aquí, como si hubiera querido engordar las visitas al blog artificialmente, bien podría yo haber titulado este post: "Sexo oral con fulana y otras posturas", pero mi ética me lleva a confirmar el título original: "Charla sobre sexo con Mengana y otras cuestiones")

(Nota 3: De la serie "Charlas con Mengana" vease aquí el primer capítulo.)

- Patapalo: (...) ... y me dice, "es que no me gustaría estropear nuestra relación de amistad"
- Mengana: Todo un clásico.
- Patapalo: ...y yo cariacontecido que si "hombre, por un revolconcillo rapido a mi no me importaría deteriorarla un poquito, luego ya si quieres no me llamas por mi cumpleaños."
- Mengana: Muy elegante. Tu problema es que la mayoría de las mujeres buscan seguridad en los hombres, y chico lo tuyo es como invertir en Lehman Brothers.
- Patapalo: Si quieren seguridad que se compren una alarma del Securitas Direct y le acoplen un pene con loctite.
- Mengana: Probablemente se mueva mejor que tu.
- Patapalo: Pero sería más indiscreto, es lo que tiene acostarse con una alarma, que terminan enterándose todos los vecinos.
- Mengana: Pues... hablando de penes acoplados inanimados...
- Patapalo: Si, es un tema muy recurrente en mis desayunos, pero, ¿te refieres al de la alarma o al mio?
- Mengana: Ambos.
- Patapalo: !!Ya esta bien!!, quién te dice a ti que yo no me convierto en un animal en la cama... concretamente en una avutarda grisacea.
- Mengana: ... te creo. Decía que, hablando del tema este, el otro día me invitaron a un tupper-sex.
- Patapalo: Que velada tan bucólica y entrañable, un grupo de buenas amigas, charla animada, manteles de ganchillo, café, penes gigantes de colores retozando entre las magdalenas, buena música...
- Mengana: No te veo muy partidario de los juguetes sexuales
- Patapalo: Hombre yo siempre he sido más de los cliks, lo más sexual que he tenido era el tragabolas.
- Mengana: Precisamente, las bolas chinas fueron el producto estrella de la noche.
- Patapalo: !!Malditos Chinos!!! están copando todo el mercado. De todas formas es un artilugio, al que yo no acabo de encontrar la utilidad.
- Mengana: Jajajaja... hombre no es cuestión de utilidad ... pero mira, para empezar fortalecen las paredes vaginales. Fijate que hay mujeres que salen con ellas a la calle.
- Patapalo: ....ays... creo que con eso no me estas queriendo decir que las llevan en el bolso.
- Mengana: ...no, no.
- Patapalo: Pues tiene su cosa, las rellenas un poco con arenilla, y así cuando montes en autobus puedes ir cantando los "Angelitos negros" de Machin.
- Mengana: Claro y el respetable te puede hacer los coros.
- Patapalo: Ya empiezo a ver la utilidad.
- Mengana: Bueno hombre y luego no tiene necesariamente un uso individual, se puede usar con la pareja, divertirse, usar la imaginación tu sabes, darle emoción a la cosa...
- Patapalo: ¡¡No digas más!! ya lo he entendido, tu lo que quieres es que les pinte dígitos a las bolas, agite a la muchacha y sorteé un jamón a los tres primeros números que salgan.
- Mengana: ...si es que las coges al vuelo.
- Patapalo: Pues si hicieran así el sorteo del telecupón la cosa ganaría adeptos.
- Mengana: Hombre lo que pasa es que ... son diez bolas por azafata.
- Patapalo: Y la última además de las diez bolas, el reintegro y la conbola.
- Mengana: Si.
- Patapalo: Vamos que la muchacha iba a tener las paredes vaginales como los contrafuertes de la catedral de Burgos.
- Mengana: Si, aquello iba a ser como las cuevas de Altamira.
- Patapalo: .... lo que se llama un autentico "coñazo".... ergo se confirma que las bolas chinas no son divertidas.
- Mengana: Lógica aplastante.
- Patapalo: ¿Te he contado lo del tipo que inventa un artilugio para desalojar edificios por la azotea y .... (...)

jueves, julio 23, 2009

"DON PEZÓN, EL DESEADO" (post a tres bandas)


(*Nota: El siguiente post, que escribo a continuación, es de consumo interno. Esta inspirado en los hechos que se sucedieron la noche del Martes pasado, la misma noche en la que tres de sus protagonistas, dueños de sus respectivos blogs, acordamos dar nuestra versión de lo allí acontecido. Adjunto a continuación la dirección a las otras dos versiones implicadas en el trato: 1. Versión de Fontaneda: pinchar aquí 2. Versión de El Tuerto: pinchar aquí . Ya aprovecho para dar la bienvenida a la bloggosfera al Tuerto, insigne escritor de pluma afamada. Eso es todo.)

Aquella noche de Martes, Martes noche en la bolera, bien pudo ser recordada de tres o cuatro maneras.

Pudo pasar a la historia, como la noche en que "el Tuerto" con su bola-y-uno solos, en un momento de gloría tiro, si estoy en lo cierto, ciento cincuenta bolos. También pudo ser imborrable, la gesta de un servidor, que record tan lamentable, malgastar seis semiplenos por pérdida de atención, tornándome en perdedor por culpa de sendos senos que indujeron al error. (Pero el Tuerto, no obstante, no cayó en la distracción y se mantuvo constante, no se distrajo con nada, por eso ya dije antes cuando hice la introducción: ¡qué pluma tan afamada!). Pudo ser inolvidable por una Diosa de ébano, mulata despampanante de piernas interminables, caderas sin parangón y dos pechos abundantes, (los mismos que cite antes, culpa de mi perdición) que mujer tan memorable, que impagable decorado, que vino junto a la madre a jugar a nuestro lado.

Y así será recordada aquella noche de Martes, Martes noche en la bolera, la noche que Fontaneda cogió al Tuerto en un aparte con cara desencajada:
-¡el pezón!, ¡el pezón!, ¡fijaros en el pezón!, -repetía emocionado, como un mantra tibetano. y así fue, sin dilación ,nos fijamos en la joven que teníamos al lado, más mirábamos en vano. -¡Que estaís metiendo la pata, que no es eso lo que observo, que no es pezón de mulata, que aludo al pezón materno!. -Fontaneda, por favor, tienes una diosa negra y con la madre me vienes?, esto no hay quien lo sostenga. -El pezón no se sostiene. -Fontaneda nos contesta.

No hay sostén que me sostenga al pezón empecinado, a ese pezón descarriado que no imita al de su lado, el pezón quiere ser libre, el pezón desorejado, por la fuga del pezón será el Martes recordado. Y viendo yo que la señora habla ingles y castellano, me dio a mi por cavilar, ¿y no puede ser ahora, que aquello fuera no en vano el pezón de Gibraltar que para sí Fontaneda, sacando el orgullo hispano, pudiera revindicar?

Fonta quedó al final, no puede ser de otra forma, en el último lugar. ¿Pero cómo has derrochado, tan enorme potencial?, el primero sin dudar que tu hubieras terminado, si en lugar de con la mano, como estabas de animado,-y con esta idea acabo-, hubieras querido tirar con la puntita del

P.D. : ¿Pero por qué me obligais a escribir estas cosas?

lunes, junio 08, 2009

"ANDY WARHOL , SU INFLUENCIA EN EL TEATRO MODERNO"

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"No te preocupes, aprieta los talones, levanta los brazos y sonríe"


María Victoria Crespo.



... si no recuerdo mal, fue Andy Warhol quien aseguró que en el futuro todos disfrutaríamos de nuestros quince minutos de fama. Yo así lo creo, todos vivimos ese momento, puede que sean apenas segundos, tal vez horas, quien sabe si años, pero los míos si, fueros aproximadamente quince minutos. Novecientos segundos apoteósicos, inborrables. Un cuarto de hora, es lo que duraba mi participación en una representación teatral, que a la postre resultaría memorable, nunca se vio mayor simbiosis del actor con el personaje, que entrega incondicional en el escenario, que compromiso con el público, que dominio del espacio, que interpretación tan sublime. Nunca supe de que trataba la obra. Yo era un árbol, tenía cinco años.

No te preocupes, aprieta los talones, levanta los brazos y sonríe. Estas fueron todas las instrucciones que Marivi, profesora de infantil, nos susurro entre bambalinas uno por uno a los cinco niños que, disfrazados de árboles, conformábamos lo que debía ser el bosque donde se desarrollaba el entramado de la obra. Como es preceptivo en estas ocasiones, cuando las madres son las encargadas del vestuario, la uniformidad del mismo no era tal, así mientras yo tenía más bien aspecto de Abeto común, otro de mis compañeros, del que colgaban varias tiras de cuerda con un sin fin de hojas pegadas, asemejaba a un Sauce, un tercero, más por su contundente físico que por su disfraz, bien podría ser un Roble, completaban el quinteto lo que parecía un Olmo y, por último, una suerte de Encina. El resto de los figurantes era un conjunto de cuatro o cinco niños disfrazados de diferentes animales, que debían juguetear gateando entre los árboles. Finalizando con el elenco, cuatro niños protagonistas, estos si, con texto, que desarrollaban la historia.

Cuando, ocupados nuestros puestos y adoptadas las posiciones acordadas, el Sauce empezó a gimotear mientras el telón se levantaba, empecé a tener el presentimiento de que aquella no iba a ser una tarde cualquiera. Terminé de confirmar esa sensación con solo mirar a mi izquierda, donde descubrí a uno de los niños, que minutos antes me agarraba de la mano mientras Marivi me daba las instrucciones, era un ciervo en mitad del bosque que, erguido sobre sus dos patas traseras, talones apretados y brazos levantados, sonreía al público.

A los tres minutos, una niña con coletas recitaba su texto inutilmente, porque a esas alturas, los gimoteos del Sauce habían tornado en sonoros plañidos. Roble y Abeto manteníamos obedientes nuestras posiciones. En una de las esquinas, la Encina, habia bajado una de sus ramas para hurgarse la nariz. El Sauce llorón, fue deforestado bruscamente por una señora de moño imposible, que irrumpió en medio del bosque para sorpresa de todos, menos del ciervo, que inmutablemente seguía practicando la grulla en medio del escenario. Yo empezaba a ser consciente del peso de mis propios brazos suspendidos en el aire.

Dos minutos más tarde, dos niños cantanban una canción en mitad del escenario, Roble y Abeto conservábamos obedientes nuestra postura original. El Olmo había bajado definitivamente los brazos y ya no sonreía. La Encina seguía reconociendo cada milímetro de su nariz minuciosamente con el dedo. El zorro, de alguna manera, había convencido al ciervo de que su mundo estaba entre los vertebrados, y empezó a corretear con el resto de animales. Mis ramas perdían altura por segundos.

Apenas siete minutos de actuación, empecé a notar un ligero calambre en mi brazo izquierdo. Miré a mi alrededor, el Roble se mantenía firme, sonriente, impasible. Lo que había sido un Olmo, ahora con los brazos derrotados y rodilla al suelo, no alcanzaba ya la categoría de lamentable arbustillo. La Encina había empezado a palparse la nariz a dos manos, y entre el público distinguí al Sauce, sentado en las rodillas de la señora del moño absurdo, lamía un helado.
Creí distinguir el momento oportuno para descansar los brazos, y entonces ocurrió. Cuando el Roble se orinó encima, sentí que todo el peso del bosque recaía sobre mis doloridas ramas. El Roble, con los talones apretados, los brazos extendidos, y el tronco empapado, empezó a dar diminutos saltitos hacia atrás, sin dejar de sonreir al público, paso por mi lado y desapareció tras las cortinas dejando un reguero de gotitas de orín, por el que dos segundos después se arrastraría el ciervo, que definitivamente había aceptado su condición animal. Siete minutos después yo era el bosque. Yo era el único que dotaba de cierto sentido y coherencia a todo lo que estaba pasando encima del escenario. Lo comprendí al instante y acepté estoicamente el sacrificio, levantando aún más los brazos como señal inequívoca de que asumía la responsabilidad.

No se exactamente en que momento, pero el público también lo entendió. De nada valía que la niña de las coletas, se contoneara a lo Marisol de provincias en el centro de la escena. A nadie le importaba que el Olmo, tirado ya en el suelo, empezara a morderle el brazo a una especie de ardilla, que trataba de zafarse desesperadamente del súbito ataque. Nadie atendió a la Encina, que a estas alturas se había provocado una hemorragia nasal, que intentaba contener introduciendose una hoja de cartulina por la nariz. Todas las miradas se dirigían a mi, y yo vislumbraba en ellas una mezcla de respeto y admiración. Entre el público, el Sauce también me observaba boquiabierto, mientras su helado, derretido, invadía el bolso de la señora del moño disparatado, que tampoco apartaba su vista de mis ramas.

Habían pasado aproximadamente quince minutos, cuando la niña de las coletas pronunció su última frase y el silencio se apoderó del auditorio. La niña, atónita miraba a la profesora, que estupefacta miraba al público, que absorto me miraba a mi, sin darse cuenta de que la obra había finalizado. Supe lo que tenía que hacer, baje lentamente los brazos, apoyándolos contra mi tronco, a esta señal el público comenzó a aplaudir. El Olmo se incorporo y se adelantó, junto con la Encina que ya no sangraba y junto al resto de niños que, agarrados de la mano saludaban al público en el extremo del escenario Yo quedé detrás, talones apretados y manos pegadas al tronco, sonriendo. Ya no interpretaba, sonreía de verdad, porque me aplaudían a mi, todos me aplaudían a mi.

Quince minutos. Yo era un árbol, tenía cinco años y el resto de mi vida esta siendo un mero trámite.

sábado, mayo 16, 2009

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martes, mayo 12, 2009

"DICEN QUE HAN DICHO QUE DICEN"


Le toca a Doña Jimenez,

debutar con picadores.
Chaqueta de cuero en mano,

recibe a puerta gayola
a un porcino mexicano.
"No te quejes demasiado,
Trini, no te me acojones,
lo tuyo son treinta casos,
los mios cuatro millones."
-
Le dijo Elena Salgado. -

"Salgo, que tengo el seis doble."

-Le dice Maleni a Solbes
en el hogar del jubilado.-

"Estírate un poco Pedro,
invítame a un carajillo"
"No entra en mis presupuestos."

"Pues aunque sea a un pitillo,
sin que se entere Salgado."
"Si es uno, of course, por supuesto."

Y vinieron los gabachos,
y pusimos mucho empeño
para estrechar nuestros lazos,
comparar nuestro trasero

y hablar sobre economías.
"Ven Carlita que te enseño

mi paquete de medidas."
-Dijo a Bruni Zapatero.-

"Pero qué es esta falacia,
¿esto no era hereditario?
de aquí ya no hay quien nos eche."
"Pues no, Señor Juan José,

esto es la democracia."
- Dijo Lopez a Ibarretxe.-
"Pues no le veo la gracia,
pero serás cabronazo,
por no pegarte una leche
yo te doy un bastonazo."

Todo fueron alabanzas,

y al final surgió el amor.
"Hazme un metrito cariño."
-Dijo la Aguirre a Pepiño,
fomentando la Esperanza.-
Azote de oposición,
quien te ha visto, quien te ve,
pseudo pitufo gruñon,
ahora Mr. Corazón,
Pepiño Blanco: José.

"Estas muy elegante hoy,
que culito respingón,
si voy con lo que te doy,
¿dónde te compras los trajes?"
"Pues no me salen muy caros"
- Le dijo Camps a Rajoy.-
"¿Y aquel de allí, no es Garzón?"

En un día que se puso,

refundó el capitalismo.
Otro día con el ruso,
porque se le vino en gana,
refunde el orden mundial.
"Picha, vente un rato a Cádiz,
refundame los sillones,

anda, dame un yes we can."
-Dijo Gerardo al Obama.-

"Esta crisis yo la arreglo,
solo con mover un brazo.
Tu si quieres, yo te enseño,
que eres tonto José Luis"
"¿Que lo arreglas en un plis?,
pues será de un decretazo,
mira que eres altanero,
Jose Mari, mamonazo."

-Dijo la sarten al cazo.-

miércoles, abril 08, 2009

" Y LOS SUEÑOS, ¿SUEÑOS SON? " (Garzón!! Garzón!! Garzón pirulero!!)

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Al principio todo eran urgencias, agitadas carreras, un sin fin de aspavientos al llegar a la altura del kiosco y la sección nacional antes que la tostada. Pero ya no.


No alcanzo a recordar ni porques ni cuandos del hábito de dormir con el transistor encendido, debió aflorar en algún momento en el que no me convendría mucho escucharme, de lo que estoy seguro es de que fue hace ya tiempo (cuando las radios eran transistores, cuando la gente hacia aspavientos a las alturas de los kioscos).

Supongo que mientras dormimos atravesamos algún tipo de fase fronteriza entre vigilia y sueño donde estos se confunden y se entremezclan y es entonces cuando las noticias de la radio se deforman al traspasar el filtro del inconsciente. Sirva a modo de ejemplo un sueño, que se me ha venido repitiendo últimamente en un par de ocasiones, en el cual me aparezco dando un placido paseo por el campo, hasta que descubro asomándose entre unos arbustos a Garzón, versión camuflaje y escopeta en mano, que apuntándome fijamente dispara el gatillo, fundido en negro y de nuevo Garzón, esta vez versión toga y birrete, servidor en el banquillo de los acusados, la sentencia me declara culpable, por ser cazado sin tener la licencia de ciervo reglamentaria (la última vez que lo soñé, añadía señalándome con el martillo: "y te he eliminado de mis contactos del facebook" ... se ve que empiezo a soñar con los extras)

(Hubo una temporada, que la televisión sustituyo a la radio, entonces Rick agarraba con firmeza el brazo de Ilsa en el aereopuerto, y le susurraba: "A ese tipo le huele el aliento a rayos, y sin entrar a valorar los inconvenientes de su micropene, jamás le sentara el sombrero de ala ancha, como me queda a mi")

Si bien en este caso, es fácil concluir al despertarse, que todo ha sido obra de mi fantasiosa psique (porque yo renuevo puntualmente mi licencia de ciervo cada año), hay otros casos en los que no resulta tan sencillo desglosar lo real y lo onírico, y uno no puede saber a ciencia cierta, que parte del sueño ha sucedido realmente y cual no, y claro, al principo todo eran urgencias, agitadas carreras, un sin fin de aspavientos al llegar a la altura del kiosco y la sección nacional antes que la tostada. Pero ya no.

Ya no, porque en ocasiones tengo sueños memorables, pateras que rescatan guardias civiles naufragados, primeras damas francesas en pelota picada, nuevas lineas de condones bendecidos por el Papa, exministros de economía jugando a la petanca...y entonces prefiero no abrir el periódico

Ya no, porque en ocasiones sueño con terremotos, y trenes explosivos, legiones de personas desempleadas, policías removiendo vertederos ... y entonces prefiero no abrir el periódico

P.D.: Odio la realidad, pero al final es verdad, que es el único sitio donde te puedes comer un buen filete.

miércoles, marzo 18, 2009

"ESCRITURIM TE SALUTAM" (20minutos en bitácoras)

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La última vez que escribí en este blog había un presidente blanco en el despacho oval, aproximadamente tres millones menos de parados en España y lo único que sabia del Dow Jones es que subiera o bajase, no dejaba de tener una rima sospechosa. Pero eso fue antes de que el ojo izquierdo de Solbes se cerrara temporalmente para augurarnos, en pleno debate televisivo, la llegada del crack del 2009. Y es que la última vez que escribí en este blog fue durante los felices años 08, donde siempre se podía comprar un televisor más grande y un teléfono más pequeño, cuando los niños venían con una sobrasada bajo el brazo, te concedían dos créditos por abrirte una cuenta joven, en los parques brotaban amapolas y adosados y todo era paz, armonía y especulación.

Vuelvo porque en mi último post (ay los felices años 08!!...) añadí un programa cuya única razón de ser, (...cuando atábamos los perros con longanizas, ¿os acordais?, que risas) era avisar a suscriptores vía mail cada vez que actualizase. Insertar el pro
grama y dejar de actualizar fue todo uno, (el humano, ese ser absurdo) y así andaba yo entregado a mi rutinaria y placentera vida, perfeccionando mi Epicúreo hedonismo, hasta que me distrajo un correo electrónico, que venia a anunciarme formalmente la actualización de mi blog, y si bien mi primera reacción fue de alegría ,(el ya era hora, y un por fin, y que sorpresa) en seguida tornó en cierta intranquilidad, cuando recapacitando un poco caí en la cuenta, de que yo no había escrito nada. Efectivamente, el software ha perdido el juicio, me devuelve post antiguos, como si no fuera bastante escribirlos, como para tener que leerlos. Es lo de menos, el caso es que este episodio me vuelve a situar delante del blog, y en esta tesitura me veo obligado a decidir, (y mire usted, es que yo vine a escribir un blog medianamente interesante, pero en los términos del contrato, blogger no hacia mención ninguna a que el talento era conditio sine qua non) y lo primero que se me ocurre es aprovechar la cobertura de la crisis, despedirme improcedentemente y cerrarlo estilo PYMES, pero tengo un par de entidades lectoras que todavía me otorgan algo de crédito.

Así que Panem et circenses, que diría un romano, en tiempos de crisis pan y circo para entretener a la plebe. Y a los efectos me he registrado en un par de páginas (Bitácoras y 20minutos) cuya naturaleza y finalidad aún no alcanzo a comprender del todo, pero donde cibernautas de todo pelaje y condición arrojan sus indefensos blogs a la arena, para recibir comentarios y valoraciones del vulgo. Y yo quiero criticas, quiero criticas sagaces y alabanzas infundadas, quiero estocadas hirientes y adhesiones inquebrantables, quiero saliva y laureles, quiero gloria y decadencia, circo, quiero circo...quiero circo...dadme circo!!!... claro que lo predecible, es que mi blog pase totalmente desapercibido entre el resto de miles, y será entonces cuando tenga que humillarme, e ingresar anonimamente en las dichosas páginas, para comentarme mi propio blog, y probablemente me diga, que no escribo más que soplaigatezes, antes de correr a consolarme entre los brazos de Epicuro.

Alea Jacta Est


P.D: ...y en estas andaba escribiendo el post, cuando de repente se me ha ocurrido que los perros deberían ser cuadrados...pero ya os lo contare otro día.